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Opinión · viernes, 1 de mayo de 2026

Violencia sanitaria: un problema que no cesa

Galicia endurece medidas contra la violencia hacia profesionales sanitarios. ¿Es suficiente?


Los Compliance Officers sabemos que la violencia sanitaria es un problema que no cesa de crecer en nuestro país. La noticia de que la Comunidad Autónoma de Galicia ha modificado su ley de salud para establecer medidas integrales de prevención y protección contra la violencia hacia profesionales sanitarios es un paso en la dirección correcta, pero no debemos pensar que es suficiente.

La cifra de 856 casos de violencia sanitaria registrados en 2024 en Galicia es alarmante y pone de relieve la necesidad de tomar medidas urgentes para proteger a los profesionales sanitarios. La violencia sanitaria no solo afecta a los profesionales, sino que también puede tener un impacto negativo en la calidad de la atención sanitaria que se proporciona a los pacientes.

Es importante destacar que la violencia sanitaria no es solo un problema de seguridad laboral, sino que también tiene un componente ético y moral. Los profesionales sanitarios tienen derecho a trabajar en un entorno seguro y respetuoso, y es responsabilidad de las autoridades y de los gestores de los centros sanitarios garantizar que se cumplan las normas de seguridad y prevención.

La modificación de la ley de salud en Galicia es un paso adelante, pero es necesario que se acompañe de una implementación efectiva y de una evaluación continua de las medidas adoptadas. Los Compliance Officers debemos estar atentos a la evolución de esta situación y asegurarnos de que se cumplan las normas y regulaciones establecidas para prevenir y proteger contra la violencia sanitaria.

En última instancia, la lucha contra la violencia sanitaria requiere un enfoque integral que involucre a todos los actores del sistema sanitario. Los profesionales sanitarios, los gestores de los centros sanitarios, las autoridades y la sociedad en general debemos trabajar juntos para erradicar esta lacra y garantizar que los profesionales sanitarios puedan trabajar en un entorno seguro y respetuoso.